sábado, 12 de noviembre de 2011

Vuelta al pico de Lavia (1236m)

A las 8.45 quedamos en la famosísima salida Oeste. Nos disponemos, una vez más, a perdernos, esta vez, por Cehegín, o Bullas… o, por donde sea… Somos Víctor, Pedro, Raúl, Juan Ignacio, Pepe, Fran, Victoria e Isa. Las mujeres las últimas, aunque fueron todo el camino las primeras, ya que eran las únicas valientes para enfrentarse a jabalíes, osos y demás fauna bullense.

Recogemos a Miguel en Bullas, o eso creíamos, Miguel había mandado un e-mail que sólo Raúl podía leer, esta parte la tendría que explicar Raúl… Ya sin Miguel, nos disponemos a buscar el inicio del PR, por una carretera asfaltada que no parecía de montaña. Seguimos por la supuesta carretera “mala”, la cual nos lleva a lo que creemos que es el inicio del recorrido, como no estamos seguros, dejamos los coches en un lado del carril provocando una caravana con un tractor y un quad, lugañeros de la zona que no están acostumbrados a turistas que hacen senderismo.

Empezamos con algo de calor, somos valientes y nos quitamos las chaquetas; sin embargo, en la primera curva, aparece el frío y se nos acaba la valentía. Comenzamos por una pista forestal de pocos kilómetros y empezamos una senda bastante bonita y agradable de caminar pero repleta de jabalíes y de osos.

Los jabalíes nos hacen sufrir un poquito, ver las huellas cada dos metros, no hace tan agradable el sendero y escucharlos charlar entre ellos, tampoco. Temiendo por nuestra vida, decidimos recolocarnos subiendo la senda de manera que, las mujeres queden en medio y de esta forma, mantengamos la supervivencia de la especie (que todo sea por el bien común de la Humanidad).

Después de descansar tres o cuatro veces en esta subida, que hay que decir que era la parte más complicada de toda la ruta, llegamos al Paso del oso, digo del Lobo, calificado como “muy bonito” por los que disfrutaron echando fotos y como una ****** por otros. (Allá su conciencia cuando el lobo les visite en sueños por haber dicho eso de su guarida). Seguimos por otra senda, con algo menos de dificultad y vigilando por todos lados que no nos siguieran los osos. Para más información en caso de ser atacado por un oso, Pedro puede recomendar un libro que es de mucha utilidad. Eso, o escuchar la anécdota de Pedro.

Sin paradas ni avituallamientos, terminamos la ruta por pista forestal buscando un área recreativa abandonada. Comemos en unas mesas de piedra que no tienen encimeras, porque quizás los lugareños de la zona las tengas en sus casas de campo con un hule encima para que no se descubra.

Después de una ruta que calificamos como fácil (y asemejamos a la del Monte Arabí en Yecla) y de comernos nuestros bocatas, ya que Javi G. no había venido para darnos café, decidimos ir en busca de un bar de la zona donde tomar un café y seguir la sesión de Rajoterapia.

Nos tomamos un café en el “Bar Josefa”, donde tenemos diferentes propuestas para arreglar el mundo, y en el que sólo conseguimos tomarnos un café e intimar con un bullense enrojecido debido a ciertos líquidos ingeridos. Este nativo pudo observar el temple de Pedro y con el dialecto bullense le preguntó tres veces: "¿Qué pienso le daban a usted cuando era pequeño?"

Como resumen, para evitar todo el rollo de antes, hemos aprendido, que:

  1. La ruta no era tan difícil como la pintaba el libro, recortamos una hora de las cinco que proponía
  2. Que en Cehegín-Bullas hay osos, jabalíes y culebras que se caen cuando intentan subir por una piedra como pirueta hacia los turistas que van a Bullas, Cehegín, o lo que sea…
  3. Que Victoria e Isa siguen sin necesitar bastones, a no ser que se lo ofrezcan al jabalí como mondadientes después del empache
  4. Que para enfrentarse a osos, hay que pedirle un libro a Pedro y
  5. Que mejor nos llevamos un termo con café para la próxima excursión y evitar así el turismo rural que te hace dar cuenta del ocio que tiene la gente y tú no.

Álbum público
Los datos estadísticos son:
Punto de partida: Desde Bullas coger el camino rural CR1 hasta que finalice el asfalto, en ese momento coger la pista de tierra (está en buen estado) de la derecha y continuar aproximadamente un kilómetro para dejar el coche en algún ensanche del camino.
Distancia 16,5 Km
Desnivel acumulado 600 metros
Tiempo empleado 3:45 horas de ruta
KCalorías consumidas 700
Velocidad media 4,33 Km/h

El track de la ruta está disponible en el enlace http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2211275

El perfil de la excursión es el siguiente:

Y el mapa de la zona donde está la excursión así como la ruta seguida es:

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues a mi me hubiera gustado tomar un café en el Bar Josefa.... Muy buena la crónica.
Lola

Irene dijo...

Me ha gustado la crónica, se nota la sangre nueva, sin desmerecer a los veteranos. ¿Y esa serpiente escaladora?... Y me alivia saber que no os perdisteis ;-)

Sir Peter dijo...

La serpiente era una tímida culebra de herradura que paseaba tranquilamente por una senda hasta que llegamos nosotros y salió por patas (es un decir). Y no, no nos perdimos. Mira que si la culpa de los "despistes senderísticos" va a tenerla el GPS...

Mucho cachondeíto veo yo en la crónica con lo de los osos... Debería callarme y que os devorara un oso por no saber comportaros en semejante situación. Pero para no tener remordimientos si alguna vez viajáis a Canadá y Alaska, antes de iros leed "El río de la luz" de Javier Reverte, al menos las páginas 76 a 78 y 170 a 171, que explican cómo comportarse antes osos pardos y negros (con los osos polares no hay nada que hacer). No leáis las páginas 78 a 81, que narra encuentros con estos adorables plantígrados, la mayoría acaban de aquella manera...

Isabel dijo...

Lola, no sé si nos tomaríamos otro café alli, al menos no estoy segura por Pedro... Eso de que te adjudiquen que comes pienso...

Irene, gracias, he intentado seguir el estilo pedrístico, para no llamar la atención, pero Víctor me delató.

En el fondo, no alivia tanto no perdernos.. como decimos los murcianos, nos "luce" perdernos xD

Gracias por las críticas. Estaba claro que Pedro tenía que decir las páginas de libro a leer, ya que al pobre no le dejamos contar la anécdota...

Sir Peter dijo...

No me importaría repetir en el bar Josefa. Ya lo dijo un sabio, "como pienso, luego existo".

Isabel, se agradecen escritores (y estilos) diferentes en el blog, mira lo bien que lo pasamos contando el viaje del verano...

Anónimo dijo...

Pedro, confiesa ¿Qué pienso comes?
Víctor

Isabel dijo...

Pedro, yo creo que deberías facilitarnos la marca por si alguna vez la imaginación para comprarte un regalo de cumple de falla y... algo tendremos que llevarte, no? Un saco de 20 kgs se agradece...